domingo, 13 de diciembre de 2015

TRANSPORTE INTERNACIONAL DE MERCANCÍAS

El transporte internacional de mercancías, como pieza clave del comercio exterior y la cadena logística, cuenta con diferentes modalidades. A medida que las actividades de exportación e importación han ido creciendo, estos modos de transporte se han ido adaptando y progresando paralelamente.
Características del transporte marítimo
El transporte marítimo es el modo más utilizado en el entorno del transporte internacional de mercancías, con cerca del 80% del comercio mundial desarrollado por esta vía. En España, alrededor del 85% de la importación y un 50% de la exportación se gestiona mediante transporte internacional marítimo.
Además de su capacidad de carga, los envíos marítimos se caracterizan también por necesitar infraestructuras portuarios sólidas y conexión con otros medios para completar sus operaciones, normalmente, carretera o ferrocarril. Asimismo, es un modo de transporte que enlaza la mayoría de países del mundo y se amolda a los requisitos de prácticamente todo tipo de mercancía, gracias a la adaptación de buques y contenedores.
En el capítulo medioambiental, el transporte marítimo está considerado como un medio de transporte ecológico, junto al ferrocarril. Por contra, es un transporte lento, pero con un precio muy competitivo.
Características del transporte aéreo
Sin duda alguna, la principal ventaja del transporte aéreo es la rapidez y la puntualidad del servicio. En este sentido, la agilidad de los trámites administrativos y aduaneros contribuye a este aspecto. La seguridad y cobertura global de los envíos por vía aéreacontrastan con las limitaciones en su capacidad de carga, aunque el inconveniente más tangible es el elevado precio en comparación con el resto de transportes internacionales, razón por lo que suele restringirse al transporte internacional de mercancías con alto valor añadido. Destacar que la carga aérea se gestiona en base a dos regímenes: regular (condiciones y rutas preestablecidas) y chárter (según requisitos del envío). Los transitarios especializados en transporte internacional de mercancías mediante carga aérea o Agentes IATA ofrecen servicios en ambas modalidades.
El transporte internacional de mercancías por carretera
En la UE, más del 40% de las toneladas transportadas en intercambios intracomunitarios se realiza por carretera. Este sector engloba en territorio comunitario a 120.000 empresas de transporte de mercancías por carretera y 4.000 operadores (transitarios, almacenistas, operadores logísticos, etc.). Estos datos ponen de relieve la importancia de este medio, tanto en el transporte intranacional como en el transporte internacional de mercancías.
Sus ventajas van desde su penetración (servicio puerta a puerta), independencia, accesibilidad y flexibilidad hasta rapidez de entrega o su capacidad de articulación del transporte intermodal. En el lado negativo encontramos un exceso de oferta, alta siniestralidad, precios muy sujetos a los altibajos del petróleo, falta de formación (ADR, etc.), poco sostenible, congestión de las vías de transporte y limitaciones legales (restricciones UE, conflictos en legislación de diferentes países, etc.).
Finalmente, dentro de los transportes internacionales, debemos hacer mención al transporte multimodal, es decir, traslado de mercancías que se desarrolla mediante dos o más modos de transporte. El gran beneficio para el exportador es que puede articular toda la operación con sólo un sólo interlocutor, habitualmente, un transitario, incluso formalizando un único contrato de transporte, con la consiguiente simplificación legal y jurídica. La UE intenta impulsar la multimodalidad en lo que se conoce como “comodalidad” o generación de cadenas de transporte eficientes y menos dependientes de la carretera.






Por regla general, cuando se introduce cualquier mercancía en un territorio, ya sea por tierra, mar o aire, ésta ha de ser presentada en la aduana más cercana al punto de entrada. Allí queda sometida y bajo vigilancia hasta que se decide qué hacer con ella. En el caso de la UE lo normal es que sea objeto de una “declaración sumaria”, que contiene los datos necesarios para su identificación.

Presentado dicho documento, la mercadería permanece en situación de espera, en lo que se conoce como “depósito temporal” —la ley establece un plazo de 45 días si llega por mar o de 20 si es por una vía distinta a la marítima—, hasta que se le asigna un “destino aduanero”.



Una de las opciones o “destinos” es introducir la mercancía en una zona o depósito franco, otra, incluirla en lo que se denomina “régimen aduanero”. Por imperativo comunitario hay tres regímenes aduaneros: despacho a libre práctica, exportación y tránsito, además de otros cinco, los llamados “económicos” (perfeccionamiento activo, perfeccionamiento pasivo, transformación bajo control administrativo, importación temporal y depósito aduanero), que dependen de las circunstancias económicas que en mayor o menor rigor se exijan para la concesión de los mismos.


Según el Código Aduanero vigente en nuestro país las zonas y depósitos francos son partes del territorio comunitario donde se puede almacenar por tiempo ilimitado, transformar y distribuir mercancías, sin la aplicación de aranceles, gravámenes ni impuestos indirectos. Su finalidad principal es la de atraer y fomentar el comercio y los intercambios internacionales. 

Estos enclaves reciben la denominación de “áreas exentas” con un régimen aduanero y fiscal especial, en virtud del cual las mercancías introducidas en sus recintos no están en territorio comunitario. Es decir, se consideran fuera del ámbito geográfico aduanero de la Unión a efectos de los derechos de importación, exacciones reguladoras (prelevements) agrícolas, restricciones cuantitativas, así como de cualquier impuesto y medida de política comercial.

De este modo, en estos emplazamientos el operador puede efectuar operaciones de manipulación dirigidas a garantizar la conservación, mejorar la presentación y preparar la distribución o preventa de la mercancía.

Incluiría todas aquellas actividades de limpieza, selección y cualquier otro tratamiento simple similar; envasado y desenvasado; secado, refrigerado, congelado y engrasado; prueba y puesta en funcionamiento de maquinaria y aparatos; examen del género, inventario y extracción de muestras; reparación de averías; colocación de signos distintivos y marcas; fijación de la mercadería sobre soportes para su presentación; reparación de surtidos y clasificación; y mezcla o división de bienes. 



También cabe la posibilidad de transformar la mercancía en régimen de perfeccionamiento activo —la materia prima importada se transforma para luego volver a ser reexportada—, con la condición de que no queden perjudicados los principales intereses de los fabricantes de la UE. Los productos almacenados pueden ser vendidos libremente, exportados fuera del territorio de la Unión, despachados a libre práctica, destruidos o abandonados.

domingo, 29 de noviembre de 2015



Bienvenidos al blog de la cadena logística internacional. En este Blog el objetivo es recabar información sobre el proceso y los componentes del tránsito internacional de mercancías, para servir de ayuda a estudiantes del Comercio Internacional o para cualquier persona que, no teniendo amplios conocimientos del tema en cuestión, esté interesado en la logística internacional.


El proceso que vamos a ir siguiendo para explicar la cadena va a ser paralelo al diagrama del cauce de mercancías internacional, Empezaremos hablando del entorno logístico del exportador, posteriormente hablaremos del transporte interior y las terminales de carga. En tercer lugar veremos el transporte internacional. Después veremos las terminales y el transporte desde el punto de vista del importador.




CAUCE INTERNACIONAL DE MERCANCÍAS